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08 octubre, 2023

Shôhei Imamura - Fukushû suru wa ware ni ari (1979)

 
Japonés | Subs: Castellano/English/Italiano/Portugués (muxed)
140 min | x-264 1280x696 | 5200 kb/s) | 192 kb/s AC3 | 23.97 fps
5,27 GB
La venganza es mía
La venganza es mía se eleva como una de esas joyas que no tienen ningún desperdicio. La película narrará, a través del empleo de una serie de flashbacks que viajarán en el tiempo tanto para atrás como para adelante sin perder por ello la coherencia de la historia, las vivencias de un asesino en serie cuyas fechorías fueron cometidas en el Japón de principios de los sesenta convirtiéndose en uno de los casos más famosos de la crónica negra nipona de toda su historia. Partiendo de este recurso muy ligado al cine negro clásico americano, Imamura retorció los dogmas típicos de este tipo de cine cuya esencia solía caer en la frivolidad así como en los aspectos más chocantes de la psique del protagonista. Pues Imamura decidió apostar por construir una pieza alejada del género de psicópatas mostrando por contra los vicios y depravaciones del asesino desde una óptica muy natural dictando una especie de atestado policial objetivo, con todo lujo de detalles y fechas, que en ningún momento entra en el juego de prejuzgar las salvajadas cometidas por el radiografiado.
El fracaso comercial que supuso El profundo deseo de los dioses, no cabe duda una de las películas más personales y arriesgadas del maestro Imamura, propició que éste estuviera alejado de la dirección de largometrajes de ficción durante un periplo que abarcó casi una década. El autor de La balada de Narayama cayó en una profunda confusión replanteándose su futuro como director de cine ante la escasa aceptación que sus películas encontraban entre un público japonés más interesado en gastar su tiempo libre contemplando obras de tono superficial dejando de lado ese temperamento irónico, transgresor y retorcido del tokiota. De este modo 1979 se convertiría en el año del retorno del sensei. Y la vuelta no pudo ser más hipnótica y agresiva. Puesto que con La venganza es mía Imamura sentaría cátedra alterando los resortes de un séptimo arte japonés acomodado que necesitaba de esta alma rebelde para soltar esa chispa que siempre albergó demostrando que su retiro favoreció la explosión de toda esa rabia contenida derivada de su alejamiento de los focos y las cámaras de cine.
[...]Desde el punto de vista técnico la película se articula a través de una amalgama de planos generales, picados y contrapicados que revisten cierto aroma a ese cine documental que cultivó el maestro a lo largo de su carrera. Planos sencillos, elegantes y perfectamente encuadrados que permiten avanzar la trama sin prisa pero sin pausa gracias a un montaje vanguardista que mezcla terrenos temporales y espaciales estirando y contrayendo el camino en una multitud de cruces dramáticos de fino estilista. Todo ello convierte a esta obra maestra en una de las gemas del cine japonés de todos los tiempos así como una de las imprescindibles de una de sus mentes más afiladas. El inimitable Shôhei Imamura. __Todos los textos tomados de la excelente crítica de Rubén Redondo que se puede leer en su totalidad en El Cine Maldito
Vengeance is Mine
Vengeance is Mine explores the dark underbelly of Japanese society, setting Imamura apart from the three masters of the Japanese “Golden Age” of cinema: Kenji Mizoguchi, Akira Kurosawa and Yasujiro Ozu. As Ozu’s assistant on several films portraying the respectable family lives of the middle class, Imamura discovered that his own tastes leaned toward messier filming techniques and more lurid subject matters.

Based on a true story, Vengeance is Mine follows serial killer and con artist Iwao Enokizu as he commits a string of murders during 78 days while traveling through Japan and eluding police. The movie’s rambling narrative punctuates the senseless killings with flashbacks of Iwao’s childhood as the son of devout Catholic innkeepers and his often-quotidian existence with the women he picks up along the way as an adult on the lam.
Actor and frequent collaborator Ken Ogata gives a magnetic performance as Enokizu. The handsome Ogata radiates sexual charisma and sly humor recalling the best performances of fellow thespian Toshiro Mifune. Combined with Imamura’s cinéma-verité style, Ogata’s natural delivery lends the film an intimate and documentary feel.

One of the many subplots includes the attempts of two police detectives to find Enokizu by interviewing his friends and former lovers. Yet, the film never descends into mere police procedure details. Enokizu and his actions are presented without judgment or motive. Instead, Imamura crafts a compelling character study around a character that manages to remain an enigma until the bizarre final scene.

Equally central to the story are the myriad of women who decide to help Enokizu even when they know about his past. Similar to other post-war directors, Imamura was very concerned with the woman’s place in Japanese society and his films straddled the line between expressing sympathy with their denegrated status and resistance to an inevitable change in gender roles.
 One of Imamura’s most accessible films, Vengeance is Mine is a perfect introduction to the master’s work because it touches on all of the themes he explored in his career. His affection for Japan’s criminals, outcasts, and minority groups is a continuing inspiration for contemporary filmmakers including former apprentice, gonzo gore-hound Takashi Miike (Audition, Ichi the Killer). In his later work, Imamura would infuse even more black humor into his exposés of the bleak underworld and continue with his controversial interpretations of the roles of women ending in his final film, Warm Water Under a Red Bridge – a cheeky tribute to the female orgasm. Although Imamura was one of only a few directors to win the Cannes’ “Palme d’Or” twice, by the time of his death only his masterpiece The Pornographers and – to a lesser extent – The Eel (starring crossover actor Koji Yakusho) would be widely available to audiences in the West.

27 septiembre, 2021

Shohei Imamura - Kamigami no Fukaki Yokubo (1968)

 
Japonés | Subs: Castellano/English/Italiano (muxed)
173 min | x-264 1280x544 | 4600 kb/s | 192 kb/s AC3 | 23.97 fps
5,86 GB
El profundo deseo de los dioses
[...] Un individuo aparece en pantalla encadenado en un hoyo que tiene una roca enorme que cayó en su arrozal 20 años atrás como consecuencia de un maremoto. La piedra rojiza debe ser extraída por este peculiar hombre (aunque tarden varias generaciones en tan absurdo empeño) porque su descerebrada familia vive en la creencia que con ello calmarán a los dioses (el encadenado pescó en el pasado con dinamita, algo prohibido en la zona, y también quedó crucificado por su promiscuidad y sospechosa sexualidad) antes de que estos acaben con la protección de la isla de Kurage.
El incansable picador encadenado es hijo del patriarca de los Futori, una familia aislada perteneciente a una sociedad que vive igual de apartada de la civilización, anclada en el pasado bajo la creencia de que el universo, la naturaleza y los dioses forman parte de un todo, en una isla tropical del Pacífico en la que sus habitantes buscan desesperadamente la presencia de agua dulce para subsistir. A pesar de ser la familia más antigua de la isla, está marginada por unos habitantes que los tratan como las bestias rudas que son (tienen prohibido salir a pescar hasta que reparen sus vergüenzas con la roca) y los acusan de traer mala suerte a la isla. Su primitiva y mística existencia se verá alterada con la llegada de un ingeniero procedente de Tokio con la intención de excavar un pozo que suministre agua a los campos de azúcar para acabar con la crisis de sequía de la isla.
El profundo deseo de los dioses es una tragicomedia coral, algo exigente por sus casi tres horas de duración (la mayoría de las obras más potentes del japonés no bajan de las dos horas y media) y porque está repleta de personajes pintorescos realizando acciones que se escapan a la lógica. A pesar del innegable perfil cómico imperante durante la mayor parte del metraje, la narración se torna muy tenebrosa y triste conforme se aproxima a un epílogo mágico del que se pueden extraer diferentes interpretaciones y deja un pequeño poso para la esperanza con un final abierto. Sin duda, nos encontramos ante la incursión más incisiva y sarcástica de Shôhei Imamura y la que mejor representa su personalidad libertina y provocadora. Un relato perfecto para iniciarse en la filmografía de uno de los autores más personales que ha deparado el cine japonés, asiático y universal a lo largo de su historia.  ~~ tomado de una extensa crítica en Cine Maldito
Profound Desires of the Gods
 Profound Desires of the Gods is a sprawling, disturbing, ambitiously weird would-be epic about a clash of societies within the territorial boundaries of a rapidly modernizing Japan. It’s set on the fictional southern island of Karuge, where ancient tribal customs and animistic worship rituals still held most of the inhabitants in a strong (though inevitably loosening) grip. The narrative conflict stems from outsiders who want to convert the arable land into a sugar cane plantation and exploit the island’s inherent value as a tourist destination. But the forces of commerce and technological efficiency are ill-prepared to deal with the stubborn resiliency of the people they encounter, or the baffling complex of myths and taboos that compel them.
 The film was a major throw down by Shohei Imamura, a director who had achieved enough commercial success with his earlier explorations of the more grotesque elements of Japanese society in films like Pigs and Battleships, The Insect Woman, Intentions of Murder,  and The Pornographers by convincing Nikkatsu Studios to provide financial backing for what was indisputably his boldest and riskiest project to date.to earn significant funding support from his studio. Using the resources at his disposal, he created a film that was guaranteed to offend and provoke his viewers, asking uncomfortable questions and putting audiences into an awkward space about who, if anyone, they should be cheering on as the raucous, disturbing story line unfolds... ~~ Criterion

Blu Ray rip del grupo cinefile, remuxeado 


26 septiembre, 2021

Shôhei Imamura - Narayama-bushi kô (1983)

 
Japonés | Subs: Castellano/English/Italiano/FR/PT (muxed)
130 min | x-264 1280x692 | 4600 kb/s) | 192 kb/s AC3 | 23.97 fps
4,33 GB
La balada de Narayama
 Era una vieja ley del pueblo, de un tiempo tan lejano que ya nadie lo recordaba; Al alcanzar los 70 los ancianos debían abandonar el pueblo para ir a vivir en la cima de la montaña Narayama. Una sentencia de muerte despiadada que sumía en la tristeza y la desesperación a las familias cuando tenían que enviar a sus mayores a la montaña. Orin tiene 69 años y se acerca el momento de partir hacia la montaña, pero todavía tiene que encontrar una mujer a su hijo...
La naturaleza está muy presente durante todo el metraje, con un entorno que se torna reflejo o imagen de los acontecimientos venideros, donde desde las condiciones climáticas hasta la fauna se nos presentan como metáforas visuales del ciclo vital, del paso natural de la vida a la muerte. En cuanto a la trama, es muy interesante la utilización de las canciones populares sobre las que versa la historia. Unas canciones que nos hablan de que cuando un anciano pierde todos sus dientes debe de ser llevado a la montaña de Narayama para cumplir su destino con el Dios de la montaña. 

[...] En definitiva, La balada de Narayama es una fantástica película que cuenta con una gran fuerza dramática y una alta calidad artística -sobretodo gracias a las magníficas interpretaciones del elenco, mención especial a Ken Ogata y a Sumiko Sakamoto (que pese a parecer una anciana por aquel entonces tenía 49 años), a la fotografía, a unos planos muy interesantes y a la banda sonora.
~~ Texto tomado de Blog Visual
The Ballad of Narayama
In a small village in a remote valley where the harshness of life dictates that survival overrules compassion, elderly widow Orin is approaching her 70th birthday – the age when village law says she must go up to the mythic Mount Narayama to die. But there are several loose ends within her own family to tie up first.
Cinematic anthropologist extraordinaire Shōhei Imamura won his first Palme d’Or at the 1983 Cannes Film Festival for The Ballad of Narayama, his transcendent adaptation of two classic stories by Shichirō Fukazawa.

Creating a vividly realised inverse image of “civilised” society with typical directness and black humour, Imamura presents a bracingly unsentimental rumination on mortality and an engrossing study of a community’s struggles against the natural elements. Handled with a masterful control and simplicity, moving effortlessly between the comic and the horrific, The Ballad of Narayama is one of the legendary director’s deepest, richest works, and ranks among the finest films of its decade.

 

ººººººººººº

22 abril, 2020

Shohei Imamura - Nippon konchuki (1963)

 
Japonés | Subs: Castellano/English/Portugués/Italiano (muxed)
122 min | x264 1024x436 | 1802 kb/s | 448 kb/s AC3 | 23.97 fps
1,97 GB
 La mujer insecto
Película que sigue la vida de Tomé, mujer japonesa nacida en una familia de clase baja en 1918, que desde pequeña sufre los maltratos de su padrastro. De joven, emigra de su pueblo natal para ir a trabajar a una fábrica, donde mantiene una aventura con su jefe. Posteriormente se gana la vida como criada y, finalmente, como prostituta.
Nacida en una aldea rural agrícola en 1918, Tomé sobrevive décadas de convulsión social japonesa, así como también abuso y servidumbre a manos de varios hombres. Sin embargo, Shohei Imamura, el gran "entomólogo del cine”, se niega a hacer una víctima de ella, y observa a Tomé (interpretada por la extraordinaria Sachiko Hidari) como una criatura fascinante y pragmática del Japón del siglo XX . Un retrato de oportunismo y resistencia en tres generaciones de mujeres, La mujer insecto es la película más expansiva de Imamura, y Tomé su máxima heroína.
The Insect Woman
Born in a rural farming village in 1918, Tomé survives decades of Japanese social upheaval, as well as abuse and servitude at the hands of various men. Yet Shohei Imamura, ever the cinematic “entomologist,” refuses to make a victim of her, instead observing Tomé (played by the extraordinary Sachiko Hidari) as a fascinating, pragmatic creature of twentieth-century Japan. A portrait of opportunism and resilience in three generations of women, The Insect Woman is Imamura’s most expansive film, and Tomé his ultimate heroine.
O filme The Insect Woman, realizado por uma das principais figuras do “novo cinema” japonês, o cineasta Shohei Imamura, percorre várias décadas da história do Japão através dos olhos de uma mulher (Sachiko Hidari, com uma brilhante interpretação que lhe valeu o prémio de Melhor Actriz no Festival de Berlim).

As primeiras imagens do filme mostram um insecto que tenta subir, cai e tenta de novo. A escalada deste insecto é uma metáfora da luta pela sobrevivência levada a cabo pela protagonista do filme, Tome Matsuki, uma camponesa com um passado de violência sexual e incesto. Durante a guerra, Tome ruma à cidade para trabalhar numa fábrica, envolve-se nas lutas sindicais, torna-se mãe solteira, dedica-se à prostituição, gere um prostíbulo e trabalha como empregada doméstica. Destroçada pelos amantes, enganada pelos empregados, abandonada pela filha, Tome persiste, apesar dos erros, tal como o insecto que vemos no início. (Olugardosangue)
 
Blu-ray rip de Ruinpeople