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05 febrero, 2023

Akira Kurosawa - Warui yatsu hodo yoku nemuru (1960)

 
Japonés | Subs:English,Castellano,Français,Italiano,Português (muxed)
151 min | x-264 720x368 ~> 883x368 | 1267 kbps | 192 kbps AC3 | 23,976fps
1,54 GB
Los canallas/malvados duermen bien
 La película comienza con el banquete de boda de la hija del presidente de una gran compañía. Poco sabemos al principio; aires de corrupción se ciñen sobre los comensales, el novio quizá se casa por interés, el hermano de la novia es amigo del novio y no duda de sus intenciones ¿o sí?. Ni siquiera sabemos en quién recaerá el protagonismo, ni por donde irá la trama; pero un pastel de inmaculada blancura presagia que el asunto tomará tintes bastante negros.
"Realizada en 1960, un maduro Kurosawa da una nueva lección de cine profundo, simbólico, humanista, de enjundia, calidad y fuerza. Con un comienzo pausado, visto desde el punto de vista de unos periodistas que cubren la boda de la hija de un importante ejecutivo de una gran compañía, que influyó a Coppola para su magistral inicio de “El Padrino” (1972), en el que no sabemos muy bien de qué va la cosa pero sentimos como crece la tensión, gracias a la maestría de Kurosawa en la creación de ambientes y sensaciones intensas con elementos mínimos (una tarta, miradas...), nos vamos sumergiendo en una espiral violenta, tensa, en una trama donde se saca y se ve lo peor del ser humano, y es que al contrario que otras obras negras de Kurosawa, ésta es realmente desoladora" (cinemelodic)
"Kurosawa nos habla de la deshumanización del poder, la venganza, la tiranía, el poder del amor, la redención, el perdón, los remordimientos, la traición, el honor, el conflicto en las relaciones, la imposibilidad de controlar los sentimientos, todos los infinitos temas de Hamlet, la indecisión, la duda, pero todo desde el prisma de Kurosawa en una visión brillante y personal, una relectura de Hamlet que se encontraría entre los más brillantes acercamientos a la obra de Shakespeare." (también de cinemelodic, antes citado)
The Bad Sleep Well
Japanese legend Toshiro Mifune plays Koichi Nishi, the seemingly stoic bridegroom who is trying to get ahead by marrying the boss's daughter, Kieko (Kyoko Kagawa), who was crippled as a girl. The bride's brother, in a shocking display, exposes the groom's motives during his wedding toast and threatens his new brother-in-law with death if he disappoints his sister. But Nishi is not who we think. He was born the illegitimate son of the man who Kieko's father, Iwabuchi (Maysayuki Mori), manipulated into suicide. Now Nishi wants revenge for his father's death. As Nishi slowly destroys Iwabuchi's life, he makes the fatal error of falling in love with his wife, who already loves him. Their unconsummated marriage stands between these two like a palpable pillar of stone. But just when we think the stone has been tossed aside by love, Iwabuchi finds out who his son-in-law really is.
Shot in black and white, this film falls just short of being brilliant. Mifune is amazing in his portrayal of this complex man who lets his father's past destroy his own future, and Maysayuki Mori's performance as the evil Iwabuchi is understated but nonetheless chilling.
~Luanne Brown

Publicada originalmente por chicharro en 2013
 
chicharro dixit:
El final también me evoca algo de Voici le temps des assassins (1956) de Duvivier. Y alguna secuencia de descenso a un zulo, a algo de Lang, riveteado por la emoción visceral que Kurosawa sabe sacar del uso sonido, y que es una de las firmas de su talento que más admiro de él. Otras muestras del tratamiento del sonido son la marcha nupcial con la entrada de la novia, o la superposición de una grabación durante unas exequias. La tarta nupcial es inolvidable. Y Kyoko Kagawa vestida de novia siempre debe serlo también. 


DVD rip y capturas de Gaspart123

 
 

09 junio, 2021

Akira Kurosawa - Dodes'ka-den (1970)

 
Japonès | Subs: Castellano/English/Français/Portugués/Italiano
140 min | XviD 640x480 | 1500 kb/s | 192 kb/s AC3 | 23.97 fps
1,67 GB
Diversos individuos malviven entre la miseria y los escombros en los suburbios de Tokio. Un hombre y su hijo viven en un coche abandonado: cuando no buscan comida, sepasan el tiempo inventándose una casa en sueños. Algunos niños intentan sobrevivir en estos tugurios y tienen que gorronear para ayudar a sus padres. Sin embargo y a pesar de la pobreza, las penurias de sus vidas cotidianas son salvadas gracias a la ilusión y la imaginación...

Shuguro Yamamoto, autor de los cuentos que adapta Akira Kurosawa para este film y de cuyos textos ya había bebido en Barbarroja (Akahige, 1965) y Sanjuro (Tsubaki Sanjuro, 1962 ), era un escritor que centraba sus obras en las vidas y los problemas de las clases sociales más desfavorecidas. Kurosawa encontró en los personajes de Yamamoto representaciones simbólicas de las gentes y del Japón que le había tocado vivir. Para él, la pareja del vagabundo y su hijo que podemos ver en Dodes'ka-den eran representantes del Japón contemporáneo. Otros personajes eran meramente simbologías del carácter humano: cada uno podía ser una manera de ser de Japón (el sabio, el fantasioso, el tímido, el ingenuo...). Por supuesto, el propio Kurosawa también tenía cabida, Rokuchan, el chico joven, el loco del tranvía representaba al artista que creaba mundos propios con la única herramienta de su imaginación.
Kurosawa siempre se sintió interesado en el género humano y atraído por su sufrimiento. Los bajos fondos (Donzoko, 1957), El idiota (Hakuchi, 1951 ) o Vivir (Ikiru, 1952) son claras muestras de un cine de denuncia social con espíritu de remover conciencias y con el objetivo claro de hacer reflexionar al espectador. Dodes'ka -den (Los caminos de la vida) es, de hecho, un canto de amor desesperado a la esencia del hombre. Su inclinación hacia las clases sociales más bajas daba como resultado que sus películas nos devolviesen una imagen de respeto y honestidad en los hombres, de resuelta crítica y de cierto optimismo redentor. Desde Vivir a Barbarroja , Kurosawa era generoso al mostrarnos personajes entregados a la redención de la humanidad. La esperanza aún era posible en el universo del director japonés. Dodes'ka-den es un punto y aparte. En este film, Kurosawa extrae de la pobreza toda la belleza posible (porque ama y confía en el hombre), rescata sus penas y sus dolores; todo ello sin ánimo de denuncia ni de juzgar. Kurosawa ya es un escéptico. Para él, la salvación está en los sueños, en la fantasía; no en vano, un año después del rodaje, el maestro japonés intentaba quitarse la vida.
Película alegórica, Dodes'ka-den nos habla del progreso industrial. La ciudad tiene una presencia constante pero lejana. Situados en un barrio del extrarradio, los personajes de la película son apartados de la aglomeración y la colectividad de la ciudad. Como he dicho antes, Kurosawa no juzga. Lo único que podemos hacer es preguntarnos qué han hecho esos personajes para merecer esa mísera realidad, para vivir en un ghetto, para ser excluidos. Si las chabolas de Dodes'ka-den son el reverso de la ciudad, sus personajes son la imagen deformada que nos devuelve el espejo. Son aquello que tememos ser, personas con un presente deprimente que ha entrado en la espiral de la perpetuidad. Sin un futuro factible, sólo les queda la opción de soñar, de beber, de morir en vida...
Un joven preso de la locura que se imagina que conduce un tranvía, un hombre epiléptico que vive humillado por la tirana de su esposa pero que la ama (o respeta) profundamente, un fabricante de brochas obsesionado porque todas sean iguales y que mantiene los hijos de una joven pensando que son suyos, maridos alcohólicos que se intercambian las esposas, un hombre viejo y sabio obstinado en hacer el bien, un vagabundo (loco soñador) que vive con su hijo (mucho más pragmático), un ciego muerto en vida por algún oscuro suceso del pasado... No hay espacio para la confianza en el ser humano ni para la tranquilidad de nuestro futuro. La esperanza ha muerto. El escepticismo campea a sus anchas.
La dirección de actores, como es habitual en el director japonés, raya la perfección. Y la puesta en escena, como no podía ser de otro modo hablando de Kurosawa, es magistral. Algunas escenas son muy buenas. Como, por ejemplo, el plano-secuencia inicial que arranca con la imagen del tranvía (única vez que lo vemos en toda la cinta) reflejándose en los cristales mientras Rokuchan mira a través de ellos. De un brochazo, genial, Kurosawa nos hace un retrato fidedigno del personaje.
A pesar de que las escenas dramáticas y trágicas son las más comunes, Kurosawa también abre la puerta a la comicidad y la fantasía. Además, este es el primer film en color de Kurosawa. El genio japonés no lo utiliza para disfrazar la realidad y hacerla bella sino que la hace más atroz, alucinante y terrorífica. Kurosawa subraya con el color la esencia de los personajes. Y es que la vida está hecha de claroscuros. Como en toda su filmografía, los decorados y los escenarios forman parte de un todo, siendo tan necesarios como el dibujo de los personajes. Unos decorados que condiciona las vicisitudes de los personajes, que los complementa. Si pintorescos son los personajes de Dodes'ka-den , también pintorescos han de ser los decorados. Así, la escena en la que el niño vagabundo muere por inanición, está tratada con unos tonos oscuros, que oscilan entre el azul y el gris, en contraposición a la colorista construcción de la casa que su padre sueña despierto. En Dodes'ka-den la vía de escape, entendida ésta como alivio de la realidad y no como huída, viene dada por la fantasía y la comicidad. Siguiendo con los ejemplos, son los colores vivos de las vestimentas de los dos matrimonios que se intercambian sus parejas, los que contrapuntean la comicidad y la hilaridad de sus aventuras. Por el contrario, la chabola del ciego, su vestimenta, el árbol muerto que preside la entrada a su casa e incluso su propia persona, nos sumergen en el drama, carecen de color y, por tanto, de vida (como varios personajes se encargan de recalcar en diferentes momentos del film).
Si Bajos fondos pretendía ser una película testimonio, Dodes'ka-den tan sólo pretende ser melancólica. A partir de este último título, Kurosawa deja de creer en la humanidad. Para él ya ha llegado la era de la desesperanza. Texto de J.A. Souto Pacheco, tomado de Miradas de Cine
 
Made in 1970, this film was nominated for an Academy Award for Best Foreign Film in 1972. This is Kurosawa's first color film, and there seems to be an almost psychedelic overlay to his production palette. The story revolves around a collection of characters held together only by the frayed thread of poverty. Rokkuchan (Yoshitaka Zushi), a teenager with the mind of a boy, is obsessed with trolley cars. He draws them from every angle in vivid colors. His despondent mother (Kin Sugai) hangs them lovingly on the walls and windows of their simple home.
Every morning Rokkuchan goes out to his imaginary trolley car and makes his way through the surrounding slums. His neighbors include a humble man with a terrible limp and an unforgiving wife, two couples who color-coordinate their husband-swapping, and a sad derelict man with an adoring but doomed little boy. During the day, father and son pass the time building a dream house in their minds. At night they sleep in an abandoned car.
While visually compelling, the film lacks connection between the characters, which leaves the viewer feeling disjointed and somehow lessens the emotional impact of these tragic stories. But as a slice-of-life look at how people maintain simple dignities in the face of great hardship, it is definitely a film worth seeing.
--Luanne Brown
"Fijate bien ahora -me dijo- Si cierras los ojos frente a un terrible espectáculo, el terror te golpeará; si, por el contrario, abres bien los ojos, nada tienes que temer." Akira Kurosawa, comentando los terribles sucesos de 1923, cuando se produjo un terrible terremoto que destruyó gran parte de Tokyo, y su hermano Heigo, unos años mayor que él, que trabajaba como narrador de cine mudo, lo llevó a pasear entre las ruinas para que contemplase la devastación y los cadáveres.

Publicación original de saynomoreglass (2013)